domingo, 17 de octubre de 2010

La santa y el pirata

OBRA NARRA EL SAQUEO DE PANAMÁ LA VIEJA

Reseña publicada en La Estrella de Panamá

No cabe duda que John Steinbeck, ganador del premio Nobel de Literatura en 1962, es una de los autores más influyentes del siglo XX. Entre sus obras figuran Las uvas de la ira (1939), su libro cumbre que obtuvo el premio Pulitzer en 1940, que fue llevado al cine y en el cual aborda el tema de la gran depresión; La luna se ha puesto y la póstuma Los hechos del Rey Arturo y nobles caballeros.


Este autor estadounidense nació el 27 de febrero de 1902 en Salinas, California y trabajó como bracero y recolector de frutas. Estudió en la Universidad de Stamford y su muerte ocurrió el 20 de diciembre de 1968. Fue un escritor empeñado en darle dignidad a la población desposeída y oprimida.

Su primera novela fue La Taza de Oro, publicada en 1929 y cuyo personaje es Henry Morgan, en casi todas sus etapas, desde su sueño de ser un bucanero en el Nuevo Mundo, su consagración definitiva como el terror del mar Caribe, y sus últimos años de vida, ya sin el interés de ser ‘la mamá de Tarzán’ de los piratas.

La Taza de Oro no es otro sitio que la ciudad de Panamá, llamada así por toda la vastedad y riqueza que había en la primera urbe del Pacífico. Steinbeck muestra a un Morgan con interés por la lectura de Alejando, Jenofonte y César, con sus respectivas guerras, influenciado por James Flower, quien lo compró como esclavo y era dueño de la mejor biblioteca de las Indias –según cuenta la novela -.

La componen cinco capítulos poco densos, cargados de un rico lenguaje en imágenes y en cuya antesala, con excepción del I y V, se detallan datos históricos como la situación de España con relación al resto de los países que formaron parte de la conquista del Caribe y la aparición de figuras como el Olonés, Roche Brasiliano, Edward Mansvaeldt, entre otros que sembraron el terror en muchas poblaciones. Juan Pérez de Guzmán quien era gobernador de Panamá, es descrito como un tipo muy carismático y querido por su población.

Una de las partes de mayor turbulencia e intensidad, es donde se describe el ataque y cómo Morgan logró que este asalto fuera la causa común de muchos que llegaron de otros puntos para sumarse a ‘La Hermandad’, organización creada por Sir Henry. La obra es un juego muy atinado entre lo ocasional y lo ficticio, que el escritor presenta de una forma bastante nivelada, lo que pone al lector en sintonía total.

BELLEZA ULTRAMARINA

Pese a toda la riqueza de la ciudad de Panamá que describe, el ‘filón’ está en la verdadera intención de Morgan de llegar al istmo, luego de saquear Maracaibo, para conocer una mujer llamada ‘Santa Roja’ y cuyo verdadero nombre es la misteriosa Ysobel, la mujer más deseada por los hombres en el mar.

‘Santa Roja’ es la atracción del protagonista desde el momento que supo de su existencia y sobre quien se mencionan una serie de características, unas reales y otras sólo de humo. Pese a esto Ysobel no deja de sorprender a medida que pasan las páginas.

También recrea la forma de ser de lo mercaderes del Istmo, algo despreocupada y materialista, que, por encima de la vida y el alma, preferían las pertenencias.

En cuanto a la ciudad, la describe como algo apoteósico: ‘Panamá era hermosa y gran ciudad, una ciudad rica, tenía fuerza, llamada Taza de Oro con toda justicia. Ningún otro lugar bisoño del Nuevo Mundo podía comparársele en belleza ni riqueza’.

Si hay un rasgo de Henry Morgan que tiene mayor notoriedad es su frialdad hacia su tripulación, pese a ser un protagonista de la Tierra Caliente. Pero luego de mucho tiempo en el mar, decide entablar diálogos con un joven francés de gran agilidad de nombre ‘Cour de Gris’, con quien logra mucha comunicación y a la vez cierta competencia.

La historia trascurre en varios escenarios aparte de Panamá como Gales, Barbados, Jamaica e Isla Tortuga. Sus páginas permiten vivir la travesía en el emblemático río Chagres, con su fauna y flora, en un recorrido que toma unos nueve días. Esto sin dejar de mencionar el viaje a mula por los caminos que conectaban las dos partes del Istmo. John Steinbeck definió su obra como una ‘suma de elementos de la gente que depende de la tierra para poder vivir’.

UN INFAME MEMORABLE

La Taza de Oro, pese a que no tuvo una buena acogida por parte de la crítica, es importante para los panameños, debido a la marca dejada por Morgan en su paso por tierras istmeñas pues en la historia él llega a decir: ‘Al constructor de la catedral de Panamá ya lo han olvidado, pero a mi, que la quemé quizás me recuerden por unos cien años’.

Y porque siendo uno de los creadores cumbres del siglo pasado toma en cuenta al país, dando a entender su importancia entre las conocidas ‘Indias Occidentales’ para los intereses de aquel momento. Si hay algo curioso en esto es que el novelista no habla de su país, como es la tendencia de muchos escritores de naciones del primer mundo quienes se han referido en sus obras a sus regiones y sus personajes nacionales.

Es una novela histórica con datos biográficos y precisión periodística en algunos puntos. No cabe duda que Steinbeck hizo un buen trabajo de investigación que se observa en la similitud con lo registrado por Alexandre Olivier Exquemelin, quien relata con precisión cómo fue la ciudad de Panamá en aquellos años. Es una obra que debería estar entre las novelas escogidas para el curso de literatura e historia de las escuelas y las universidades del país.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Firma de libros

Este sábado en Gran Morrison de El Dorado, estarán firmando autógrafos los escritores Ebrahim Asvat, Guillermo Ledezma Bradley, Rafael Candanedo y Rose Marie Tapia en horario de 3:00 a 6:00 de la tarde de este sábado 25 de septiembre.

Memorias de una Pulga; una novela erótica de la autoría de Guillermo Ledezma Bradley. La Bitácora del Presidente; es una compilación del Dr. Ebrahim Asvat. Ambas obras fueron presentadas en la reciente feria del libro.

Rafael Candanedo es docente universitario y autor del libro “La última palabra”; es un estudioso de la lengua y conductor del programa radial “Viva la tarde”. Rose Marie Tapia es una de las plumas, que más ha vendido en el país. Entre sus obras están: Roberto por el buen camino, La raíz de la hoguera, Travesías Mágicas.

Habrá hasta el 50 % de descuesto en los libros así que no dejen de pasar esta oportunidad  de adquirir algún libro o compartir un par de palabras con el escritor de su interés.              


El lenguaje para evitar un estallido

Alex Cantón y Rafael Candanedo en Exedra books  estaban hablando sobre la lengua como una terapia para no estallar, como un método para decir cosas y una válvula para no quedar con asuntos adentro. Fue la noche del primer día de la semana. El doctor Alex leyó algunos relatos que dieron la ilustración haciendo, que el asunto tuviera un curso bastante fuera de lo habitual. El profesor Rafael fue el conductor de toda esta breve, pero nutritiva travesía por el canal de lengua. Todo esto era como estar ante una lluvia de aportes y de episodios por parte de los presentes.

“Las chicas de rojo”  Isis Jaén, Mariela Sagel, Citia Rojas Toro dieron una valiosa contribución  con su intervención muy constante como el fluido de un río. Todo fue un viaje al mundo de la “terapia lingüística” para  no ser una especie de coche bomba.

Siempre hay que expresarse para comunicar asuntos. El lenguaje es la herramienta, un antídoto mágico para llegar a un punto. Es la medicina del alma, pues hablamos para entendernos y para dar la mano.

La próxima parada será en un puerto llamado “el habla panameña”, espero que muchos anclen ahí, pera expresar el código lingüístico de nuestro terruño. Por ahí se anunciara la hora la hora de llegada.               

domingo, 19 de septiembre de 2010

Memoria histórica en lenguaje musical

IDENTIDAD. Centro Audiovisual de la Biblioteca Nacional

Astros musicales de nuestro pentagrama como Avelino Muñoz, Ricardo Fábrega, Sylvia de Grasse y Armando Bossa, al igual que la época de los combos nacionales y la música típica se están digitalizando para la posteridad.

Julio Montes Escala
PA-DIGITAL

La música es como un tren del tiempo, capaz de hacernos volver a vivir una época que ha quedado atrás para ser parte de aquel salón de los recuerdos, de una persona o de un país.

El Centro Audiovisual de la Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero, que tiene como punto central el rescate de la memoria histórica del país, cuenta con una serie de archivos de imágenes del Panamá republicano y de grabaciones musicales de exponentes de diversas categorías rítmicas del país.

El musicólogo Mario García Hudson, miembro del centro, ha investigado y recuperado gran parte de este material, él señala que: “hemos logrado rescatar valioso material en términos de música e imágenes y con esto, mantener un legado fundamental de la cultura panameña”.

Este centro, que funciona desde 2005, fue posible gracias a una serie de equipos donados por el gobierno de Japón, que hacen posible la recuperación y transformación de diversos formatos utilizados en décadas pasadas.


Joyas de nuestra música de cada género, desde algunas de las grabaciones hechas en las primeras décadas de la era republicana, hasta los ritmos de hoy, se pueden encontrar en este rincón en que el pasado vuelve a tomar vida a través de la canción. “Hasta hace poco, lo más antiguo era de 1931, pero ahora ese registro ha cambiado, ahora tenemos de la década de 1920”, señala Mario García.

Astros musicales de nuestro pentagrama como Avelino Muñoz, Ricardo Fábrega, Sylvia de Grasse y Armando Bossa, la época de los combos nacionales, la música típica con intérpretes como Dorindo Cárdenas, Dagoberto ‘Yin’ Carrrizo, Isidro ‘Chilo’ Pitty, la constelación instrumental de los esposos Jaime y Nelly Ingram, clásicos del calypso panameño y lo más reciente de la creación musical panameña, son algunas de las pistas que se pueden escuchar en la biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero, llenando sus datos en una volante similar a las que se usan para consulta de libros.
 
El material es solo para consulta y si hay interesados en donar discos o algunos videos de fotos poco proyectadas hoy día, pueden hacer llegar el material a las instalaciones de la Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero, ubicadas en el parque Omar.

Este caudal, lleno de recuerdos de lo que alguna vez se vivió y de aquello que forma parte de las generaciones más nuevas, no solo está en la agenda de los melómanos. De igual forma han estado en los planes de investigación de estudiosos de Canadá, Estados Unidos y Venezuela.

En nuestro terruño no ha sido fácil armar el puente de la memoria histórica, a diferencia de otras repúblicas cercanas, sobre este bache entre las generaciones pasadas y la presente, García nos comenta: “en Panamá hay mucha información que está desperdigada, no se sistematizó. También hay una despreocupación generalizada por donar materiales para que la Biblioteca Nacional sea custodia”.

Forman parte de esta valiosa fuente de datos, videos como: el concierto de Rubén Blades el día de la reversión del Canal, entrevistas a dirigentes populares como Blas Bloise Calderón, el poeta Cesar Young Núñez, el historiador chorrerano Rogelio Zuñiga Méndez, entre otros, y algunas fiestas populares de Panamá.

Para aumentar los archivos de este centro, recientemente la Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero firmó un convenio con la discográfica nacional Tamayo, la cual ha grabado a muchos cantantes del terruño, y con el Sistema Nacional de Radio y Televisión, Sertv. “Mediante el convenio, cada grabación de discos Tamayo en formato de disco compacto va ha reposar en el centro audiovisual. También se ha logrado otro, de colaboración con Sertv, y a partir de éste ha llegado material importante”, dice Mario García.

La mayor parte del material que ya no está a la venta en muchas de las disco tiendas, tiene su origen en el aporte de coleccionistas musicales, que han dado una pincelada en esta labor, que es parte de nuestra identidad en el proceso cultural, creativo y artístico, para que cada hecho o protagonista siempre esté presente como una llama que no se extingue.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Poesía en ciudad de Panamá para el Mundo



La poesía será la protagonista de la ciudad de Panamá los días 22, 23 y 24 de septiembre con el festival internacional “Ars Armandi”; el cual va ser una celebración a la vida y la existencia con una fuerte carga de fe, ante un convulsionado mundo.

Este evento es preparado por artistas de diversas ramas, unidos por el puente de la palabra para dar el toque significativo a los distintos espacios de la ciudad tenido presente, que vida es sinónimo de humanidad. El festival va ser dedicado a una poetisa símboloo Amelia Denis de Icaza.

Durante los días del festival se harán: lecturas, presentaciones artísticas, conversatorios y convivios con poetas invitados, entre los que están: Marvin S. Garcia de Guatemala; de Nicaragua Isolda Hurtado; Ahmad Al Shahawi de Egipto, Otoniel Guevara de El Salvador; César Augusto Zapata de la República Dominicana, Luis Eduardo Rendón de Colombia, Rodolfo Dada de Costa Rica César López de Cuba. Por Panamá estarán: Moisés Pascual, Magalena Camargo, Eduardo Soto, Benjamín Ramón, Porfirio Salazar, Irik Limnio, Aristeydes Turpana, Gloria Young, Franz Castro.

El 22 va ser la inauguración en el auditorio 305 de la Universidad Tecnológica de Panamá a las 7:00 de la noche. El 23 en salón de eventos del hotel Torres de Alba, ubicado en El Cangrejo, se realizará una actividad con micrófono abierto.

El ultimo día del festival el viernes 24 a las 10:00 de la mañana se estará desarrollando el conversatorio “Agua, poesía y vida en Centro América” en el auditorio de la Universidad Tecnológica; también como parte de las postrimerías una serie de talleres con estudiantes de Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Panamá en el Auditorio de Bellas Artes en Curundú y el capitulo final va ser en el Museo Reina Torres de Arauz en Altos de Curundú, desde las siete de la noche.